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CASHEA, LOS BANCOS Y UNA GENERACIÓN QUE APENAS CONOCE EL CRÉDITO

Para buena parte de los venezolanos, pedir un crédito dejó de ser una opción hace años. Según la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), en 2024 la cartera bancaria del país equivalía apenas al 2% del PIB, frente a un promedio regional de 47,6%. Gran parte de los que tenemos menos de 30 años crecimos sin poder construir un historial crediticio propio. Cashea vio ese vacío y lo convirtió en negocio: según cifras de la plataforma recogidas por el portal Banca y Negocios, la aplicación superó los 8,6 millones de usuarios registrados, otorgándole a más del 40% de la población adulta del país su primera alternativa de financiamiento.
A mi juicio, ahí está la clave de su éxito: ofrece financiamiento a quien el sistema bancario no atiende. De acuerdo con la propia empresa, ya suma más de 10 millones de cuentas y unos 40.000 comercios afiliados. Sus cuotas son quincenales, una modalidad común de cobro en el país, así que el pago se adapta al ingreso y evita desembolsar todo de una vez. El comercio vende más y el cliente compra sin descapitalizarse. Eso sí, varias cuotas pequeñas, sumadas, pueden pesar más de lo que parece si no se usa con conciencia.
¿Es Cashea un competidor justo para los bancos? La respuesta es la palabra favorita de los economistas (y de los abogados): depende. La banca reactiva el crédito poco a poco: según la Asociación Bancaria de Venezuela, su cartera creció 46% entre marzo de 2025 y marzo de 2026, aunque aún equivale a 3% del PIB. Ese crédito llega sobre todo a quienes ya forman parte del sistema financiero. Cada uno tiene su mercado bien definido. Que los bancos hayan vuelto a ofrecer créditos para vehículos, como el de Banesco a plazos de hasta 48 meses, es una buena señal, y para los adultos jóvenes algo nuevo: hasta ahora solo lo habíamos visto en nuestros padres.
¿Podría Cashea financiar un carro o incluso una vivienda? Lo veo difícil. Montos más altos y plazos más largos implican un riesgo de impago mucho mayor, y su modelo descansa en que son los comercios quienes financian las compras, como explicó la compañía a Forbes. Incluso para la banca, con un encaje legal de 73%, el crédito para vivienda sigue siendo escaso. Pero si algo nos ha enseñado vivir en Venezuela es que todo puede pasar. Toca estar atentos para aprovechar la oportunidad cuando llegue.