Artículos

EXPORTAR SERES HUMANOS NO ES UN MODELO ECONÓMICO SOSTENIBLE PARA GUATEMALA

Por Redacción SurEconomics ·

EXPORTAR SERES HUMANOS NO ES UN MODELO ECONÓMICO SOSTENIBLE PARA GUATEMALA

Presentar como un logro macroeconómico el hecho de que el ingreso por remesas familiares haya alcanzado los 14.200 millones de USD, representando más del 22 % del PIB de Guatemala, es una muestra dolorosa de cinismo estatal.

Cada dólar que ingresa por las ventanillas bancarias en los departamentos del interior representa la historia de un joven que tuvo que huir de su tierra por falta de oportunidades.

Esta inyección masiva de divisas genera una sobre-liquidez en el sistema bancario privado lo que aprecia artificialmente el tipo de cambio del quetzal y encarece la canasta básica alimentaria en el mercado interno, restando competitividad a los pequeños agricultores de hortalizas.

La abundancia de dólares en las bóvedas bancarias no se traduce en préstamos a bajas tasas para la producción agrícola local; por el contrario, financia el crédito al consumo de bienes importados, profundizando la dependencia externa.

Convertir la expulsión sistemática de la propia población en la principal fuente de divisas para sostener el consumo privado es una tragedia humana y una condena al estancamiento productivo nacional.

Guatemala requiere romper con la inercia de la economía de remesas mediante la creación de un banco público de fomento agrícola e industrial que canalice el ahorro interno hacia la generación de puestos de trabajo dignos en el campo.