Editorial

AMÉRICA LATINA: IMPUESTOS PARA LOS POBRES Y PRIVILEGIOS PARA LOS RICOS

Por Redacción SurEconomics ·

AMÉRICA LATINA: IMPUESTOS PARA LOS POBRES Y PRIVILEGIOS PARA LOS RICOS

En América Latina, la presión tributaria promedio (la cantidad de impuestos que recauda el Estado en relación con el tamaño de la economía) se ubica en un escaso 2,5 % del PIB, una cifra ridícula si la comparamos con el 34 % que promedian los países desarrollados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Pero lo verdaderamente escandaloso no es solo cuánto se recauda, sino a quién se le cobra.

En nuestros países, el sistema impositivo está patas arriba: la mayor parte de la recaudación proviene del Impuesto al Valor Agregado (IVA), tributo indirecto que paga por igual el multimillonario que compra un yate y la madre soltera que compra un litro de leche para sus hijos. Mientras tanto, las grandes fortunas corporativas, las ganancias del casino financiero y las concesiones mineras gozan de un festín de exenciones fiscales, fideicomisos opacos y vacíos legales que les permiten pagar tasas efectivas miserables.

Los tecnócratas conservadores repiten el gastado libreto de que "subir impuestos a los ricos ahuyenta la inversión". Esto es una mentira monumental. La inversión productiva de calidad huye de los países con carreteras destruidas, redes eléctricas obsoletas y poblaciones enfermas y sin educación.

La verdadera integración latinoamericana no se logrará con tratados de libre comercio leoninos o exenciones fiscales absurdas para los ricos, sino armonizando nuestras leyes fiscales para evitar que los capitales huyan a guaridas off-shore y construyendo un pacto social donde los que más ganan paguen lo justo para financiar el desarrollo de toda la sociedad.