Editorial
¿SOCIOS O VÍCTIMAS DE LA TRANSICIÓN VERDE?... LA GUERRA FRÍA DEL LITIO Y EL COBRE

Esta semana, los hoteles de lujo de Santiago de Chile se llenaron de ejecutivos con trajes caros y diplomáticos extranjeros con motivo del Foro Global de Minería Sostenible. La razón de tanto alboroto es simple: la Región Andina, integrada por Chile, Perú, Bolivia y Argentina, concentra el 56 % de las reservas mundiales de litio (el llamado "oro blanco" indispensable para las baterías) y más del 38 % de la producción global de cobre (el metal conductor esencial para la electrificación).
Las potencias del Norte Global necesitan desesperadamente nuestros minerales para alimentar su transición ecológica y fabricar millones de vehículos eléctricos.
Sin embargo, bajo la bonita alfombra del discurso de la "sostenibilidad", se libra una feroz disputa geopolítica entre Washington y Beijing por el control de la cadena de suministro de los componentes para la manufactura de la tecnología futura del mundo.
El peligro mortal para América Sur del siglo XXI es volver a caer en la vieja "maldición de los recursos naturales": extraer el mineral bruto de litio de los salares andinos, subirlo a un barco transatlántico y luego comprarles a los europeos o asiáticos las baterías y los autos terminados con un margen de ganancia del 800 %. Es exactamente el mismo cuento extractivista que sufrimos con el guano, el salitre y el caucho en los siglos pasados.
Salir de esta trampa no significa cerrar los yacimientos mineros, sino imponer condiciones soberanas de juego. Si las empresas estadounidenses, europeas o chinas quieren llevarse el litio chileno, boliviano o argentino, la refinación química avanzada, la fabricación de celdas de batería y la transferencia tecnológica deben instalarse en suelo suramericano. Los Estados de la Región Andina deben actuar en bloque, como una OPEP del litio, fijando regalías e impuestos progresivos que financien la educación pública y la investigación científica local. No fuimos creados para ser la cantera barata del planeta.