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DATANÁLISIS PROYECTA UN CRECIMIENTO DE HASTA 10 % PARA VENEZUELA EN 2026 EN MEDIO DE TENSIONES POR EL PODER DE COMPRA
Venezuela cerrará el año 2026 con un crecimiento del Producto Interno Bruto proyectado de entre 9 % y 10 %, según las proyecciones de la firma Datanálisis difundidas por el portal Banca y Negocios.

Venezuela cerrará el año 2026 con un crecimiento del Producto Interno Bruto proyectado de entre 9 % y 10 %, según las proyecciones de la firma Datanálisis difundidas por el portal Banca y Negocios. El repunte económico se sustenta en un entorno comercial donde las exportaciones alcanzarán los 30.000 millones de dólares frente a 23.000 millones en importaciones.
El impulso responde a la reactivación del flujo petrolero, cuyo impacto llega de manera asimétrica a la economía real. La construcción lidera la sensibilidad ante los movimientos del crudo con una respuesta más que proporcional, seguida por la banca y los seguros, mientras que la manufactura y el turismo avanzan a la par del sector energético. No obstante, según reportó el diario El Nacional a partir de información de Reuters, la infraestructura obsoleta, los cortes eléctricos y los problemas de calidad frenan el ritmo de los despachos, provocando que los buques esperen hasta 30 días para cargar petróleo en los puertos venezolanos.
A esta limitación operativa se suma la cautela sobre los anuncios de inversión. De acuerdo con declaraciones del presidente de Datanalisis, Luis Vicente León, publicadas por el medio Descifrado, el capital anunciado constituye por ahora una intención y no un desembolso efectivo, lo que mantiene dudas sobre la materialización de los recursos en la industria.
En los hogares, la recuperación económica convive con una paradoja inflacionaria. Según las proyecciones de Datanálisis citadas por Banca y Negocios, la inflación rondará el 300 %, mientras que el consumo privado repunta entre 11 % y 11,5 %, con una inversión cercana al 7 % del PIB. Pese a que el estrato socioeconómico más bajo registró el mayor incremento relativo de sus ingresos con un 32,5 %, analistas de Efecto Cocuyo advierten que se puede seguir siendo pobre en un entorno dolarizado debido a que el poder de compra sigue siendo deficitario.
Este desajuste entre el crecimiento macroeconómico y el bolsillo diario se refleja en los costos de vida urbanos. Según mediciones de Cedice citadas por El Nacional, la inflación de julio se ubicó en 13,50 %, con una variación interanual de 738,79 %, situando la cesta más cara en ciudades como Valencia con un valor equivalente a 684.140,54 bolívares (917,59 dólares).
Imagen generada con inteligencia artificial.