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EL DESPLOME DEL CRÉDITO AL CONSUMO EN ARGENTINA EXPONE EL IMPACTO DE LAS ALTAS TASAS DE INTERÉS LOCALES

El acceso al financiamiento para los hogares argentinos registra un marcado retroceso debido a factores macroeconómicos internos.

Por Redacción SurEconomics ·

EL DESPLOME DEL CRÉDITO AL CONSUMO EN ARGENTINA EXPONE EL IMPACTO DE LAS ALTAS TASAS DE INTERÉS LOCALES

El acceso al financiamiento para los hogares argentinos registra un marcado retroceso debido a factores macroeconómicos internos. Según informó el diario Clarín el 9 de septiembre de 2026, el crédito destinado a las familias sufrió una caída de hasta el 5 % en lo que va del año, de acuerdo con los datos provistos por el Banco Central de la República Argentina hasta el mes de agosto.

Esta contracción responde a un escenario de endurecimiento de las condiciones financieras locales. El mismo reporte de Clarín señala que las tasas de interés aplicadas por las entidades bancarias se mantienen en niveles de hasta el 86 %, lo que encarece significativamente el costo de financiamiento para los usuarios de tarjetas de crédito y préstamos personales.

Ante el incremento de la morosidad, los bancos comerciales han optado por reducir el otorgamiento de nuevos créditos y recortar los límites de compra de las tarjetas de crédito. Este mecanismo de defensa de las entidades financieras busca mitigar los riesgos de impago, pero restringe de manera directa el consumo de los hogares en un contexto de fuerte presión sobre los ingresos familiares.

Por otro lado, en el plano internacional, las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) continúan marcando el ritmo de los mercados globales. De acuerdo con un análisis de la firma de servicios financieros UBS publicado por Bloomberg Línea, el regreso de las expectativas sobre posibles alzas en las tasas de interés de la Fed altera el atractivo relativo de activos como acciones, bonos, el dólar y el oro. Sin embargo, los analistas aclaran que la dinámica de las tasas en Argentina corre por un carril independiente, determinado por sus propios desequilibrios domésticos y no por el ciclo monetario estadounidense.