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EL "EFECTO DOMINÓ" DEL YEN: JAPÓN DESATA UN SISMO FINANCIERO GLOBAL QUE AMENAZA CON ARRASTRAR A WALL STREET

Por Redacción SurEconomics ·

EL "EFECTO DOMINÓ" DEL YEN: JAPÓN DESATA UN SISMO FINANCIERO GLOBAL QUE AMENAZA CON ARRASTRAR A WALL STREET

El yen japonés ha consumado una remontada histórica que sacude los cimientos del mercado de divisas.

La moneda nipona se disparó hasta alcanzar los 154,06 yenes por dólar, su nivel más fuerte desde febrero, superando de manera contundente las cotizaciones logradas tras la inédita intervención cambiaria conjunta entre el Ministerio de Finanzas de Japón y el Departamento del Tesoro de EE. UU.

Este drástico giro representa una recuperación colosal para una divisa que estuvo sumida en mínimos de cuatro décadas, provocando el cierre intempestivo de posiciones por miles de millones de dólares en las principales plazas financieras del mundo.

El Banco de Japón (BoJ), comandado por Kazuo Ueda, busca con esta medida fulminar la asfixiante inflación importada que devora el poder adquisitivo de los japoneses, así como pretende detener la fuga de capitales. Al encarecer el costo del dinero con alzas en las tasas de interés, Tokio busca recuperar la dignidad de su moneda, blindar a sus importadores y enviar un mensaje letal a los fondos especulativos que apostaban cómodamente a la ruina del yen. Es una maniobra de supervivencia nacional para estabilizar la cuarta economía más grande del mundo.

Pero el verdadero tsunami se está gestando fuera de las fronteras niponas. El fortalecimiento súbito del yen está dinamitando a nivel mundial el multimillonario negocio del carry trade (estrategia donde gigantescos fondos de inversión pedían prestados yenes con tasas reales al 0% para comprar activos de alto rendimiento, como acciones tecnológicas en EE. UU. o deuda de mercados emergente)

Ahora que el yen es más caro, devolver esos préstamos cuesta una fortuna. Esto obliga a los inversionistas de Wall Street y Europa a liquidar acciones y activos en pánico para cubrir sus deudas, lo que amenaza con desatar una cascada de ventas masivas, hundir monedas latinoamericanas y disparar la volatilidad global a niveles que los mercados no veían en años.