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VENEZUELA, ARGENTINA, ECUADOR Y BOLIVIA COMPARTEN EL PEOR RIESGO PAÍS DE LA REGIÓN
Según un reporte publicado por Bloomberg Línea el 2 de septiembre de 2026, Venezuela, Argentina, Ecuador y Bolivia concentran los niveles más altos de riesgo país en América Latina.

Según un reporte publicado por Bloomberg Línea el 2 de septiembre de 2026, Venezuela, Argentina, Ecuador y Bolivia concentran los niveles más altos de riesgo país en América Latina. El análisis señala que la situación responde principalmente a la percepción de los mercados sobre la escasez de mecanismos institucionales capaces de contener los desequilibrios macroeconómicos antes de que impacten de forma directa en los inversores y en la estabilidad externa de estas naciones.
El economista del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), Jonathan Fortun, explicó al medio citado que el problema compartido por estos cuatro países no radica estrictamente en el tamaño de su deuda o en su posición fiscal puntual, sino en la ausencia de dispositivos políticos y normativos que actúen como freno mientras el desvío económico se va gestando. Cuando este tipo de mecanismos preventivos brilla por su ausencia, el costo acumulado termina trasladándose de manera inevitable hacia los acreedores externos.
De acuerdo con la información difundida, las economías mencionadas agotaron gran parte de su colchón de reservas internacionales entre los años 2020 y 2023. Al no existir un marco fiscal interno lo suficientemente robusto ni curvas locales capaces de absorber los impactos financieros, la presión recayó por completo sobre la cuenta externa y los mercados internacionales, elevando de forma pronunciada las primas de riesgo para cada uno de los gobiernos involucrados.
En contraste con este escenario, el informe de Bloomberg Línea destaca que países como Chile, Uruguay y Perú presentan los riesgos más bajos de la región gracias a la existencia de instituciones que logran anticiparse a los desvíos. En tanto, en naciones como Brasil y Colombia los desajustes suelen absorberse a través del mercado interno mediante tasas de interés y fluctuaciones cambiarias, evitando que el costo se desborde por completo hacia la deuda externa.
Por otro lado, la coyuntura regional también contempla movimientos industriales específicos en paralelo. Según reportó la agencia Descifrado el mismo 2 de septiembre de 2026, la compañía argentina Impsa evalúa ampliar su participación en el sistema hidroeléctrico venezolano y proyecta presentar propuestas formales para asumir la construcción de bloques adicionales de generación eléctrica, condicionado al avance de su contrato vigente en la obra de Tocoma.